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Iglesias más bonitas en Ecuador

La celebración del matrimonio eclesiástico es una ceremonia perfecta para capturar cientos de fotos, de ahí que la elección de la locación suele ser una de las disyuntivas que más aqueja a las parejas. Por suerte Ecuador tiene de sobras, de ahí que la entrada de hoy está dedicada a las iglesias disponibles en la capital para hacer del evento, algo único y de alto nivel.

¿Cuáles son las mejores iglesias para celebrar una boda en Quito?

Por excelencia, la ciudad de Quito es reconocida por el estilo romántico que impera en sus espacios públicos, y es que es sencillo dejarse envolver en veredas propicias para ir de la mano y darse un beso.

Es por ello, que pese a que la tendencia mundial apunta hacia las bodas con locaciones campestres, en la capital ecuatoriana se apuesta al interés romántico del Centro Histórico, haciendo que iglesias como La Compañía y la Basílica del Voto Nacional, sean unas de las más cotizadas. ¿Qué tienen de especial? conózcanse sus atributos por separado.

Iglesia jesuita de La Compañía:

Con una construcción que demoró 160 años, el templo se caracteriza por su hermosa decoración interna en la que destacan sus esculturas en madera de cedro talladas, policromadas y bañadas con pan de oro de 23 quilates al puro estilo barroco ¿Qué mejor escenario para lucir el flamante vestido blanco y pronunciar el anhelado “sí, acepto”.

El único punto en contra para casarse en la iglesia de La Compañía es que se necesita reservar con meses de antelación y pagar un costo por concepto de alquiler, además de dejar una garantía.

Basílica del Voto Nacional:

Los que desean una boda en un ambiente romántico, esta iglesia de piedra es su opción más viable; la mayor de sus ventajas es la dimensión, pues es nada menos que la basílica de mayor tamaño en el Centro Histórico.

Al igual que en la anterior, habrá de pagar alquiler, garantía y reservarse mínimo con tres meses de antelación –  claro que también influye si la temporada es alta o baja – por ejemplo en septiembre, las bodas tienen buena demanda.

Opciones económicas para casarse en Ecuador:

Ahora, para los que buscan algo menos suntuoso e íntimo, es la Capilla de Cantuña – en San Francisco – el lugar más económico para casarse en el Centro Histórico; asimismo, es posible reservar con apenas 15 días de antelación.

Adicional un lugar bonito en el que celebrar la ceremonia religiosa, la capilla es perfecta para admirar parte de la obra de Bernardo de Legarda, figura sobresaliente de la famosa Escuela Quiteña.

Iglesia y Santuario de Guápulo:

Alejada del ajetreado casco histórico, se levanta este sueño barroco que  en su tiempo, fuera pensado para un monasterio de estilo colonial; quienes han caminado al altar en esta iglesia al son de la marcha nupcial, coinciden  en haberse sentido parte de la familia real gracias a su imponente cúpula central, aunque también se destaca por la imagen de la virgen de Guadalupe que descansa en su interior.

A favor tiene su ubicación estratégica y la vista que ofrece de los valles de Cumbayá y Tumbaco, que se unen a la diversidad de hoteles que ofrecen interesantes paquetes para organizar las recepciones;  en contra una reserva de al menos tres meses.

Iglesia Santiago Apóstol de Puembo:

Los planadores de boda recomiendan esta iglesia a las novias que sueñan su celebración eclesiástica al estilo de los cuentos de hadas; la razón de ello es que cuenta con un asombroso umbral de piedra propicio para celebrar un gran evento sin perder esa magia particular de las parroquias pequeñas.

Como dato de color, la Iglesia Santiago Apóstol de Puembo  sobresale como uno de los edificios católicos de mayor antigüedad en el país, funcionando de centro neurálgico en el que orbitan el resto de los espacios importantes de la localidad.

Iglesia de Ascensión de la Primavera: Cumbayá

Con acogedores espacios en los que se fusiona – a la justa medida – lo antiguo y lo propio del estilo moderno, el templo se levanta como la locación ideal para las parejas que buscan ceremonias más íntimas. Lo que se quiere es sentir ese halo especial de cercanía y familiaridad con todos invitados, sin duda, la Iglesia de Ascensión de la Primavera, es la alternativa.

Una opción distinta: casarse al aire libre en una quinta o hacienda

Antes de la despedida, se trae una alternativa que cada vez cobra mayor fuerza entre las parejas modernas: una boda al aire libre en un espacio alejado de la ciudad.

Lo mejor de esta clase de locaciones es que rompen los esquemas de lo tradicional al ofrecer espacios adaptados a la medida de la boda soñada por cada pareja. Adicional a ser muy romántica, una celebración al aire libre permite sacarle máximo partido a la majestuosidad de parajes de encanto  que cuenta la nación, esos regalos de la naturaleza en los que el toque especial los pone un buen atardecer quiteño.

Pero capturar las mejores fotografías para convertirlas en arte no es la única ventaja que ofrece una boda al aire libre; de igual manera ofrece la oportunidad de optimizar cualquier  presupuesto y el tiempo de la celebración, después de todo, tanto la ceremonia como la iglesia se llevan a cabo en un mismo lugar.

En resumidas cuentas, iglesias hay de sobra, cada una con sus diferentes estilos, particularidades y atractivos, lo importante es elegir aquella que se ajuste a la medida no solo del estilo de la boda, sino del presupuesto.

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