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Boda Gitana

Los gitanos son una de las estructuras familiares más incomprendidas y antiguas que todavía habitan en nuestra sociedad; y es que la complejidad de cada una de sus costumbres suele ser muy densa, específica y, en algunos casos, concerniente exclusivamente a los suyos; y no porque sean diferentes sino porque poseen creencias y valores tan firmes que han logrado traspasar generaciones, siglos de tradiciones, hasta llegar a convivir con nuestra transculturización moderna y cambiante.

En el caso de las parejas, existen costumbres que van desde el momento exacto en que apenas se conocen hasta la consolidación de una nueva familia, lo que conocemos como matrimonio. A continuación, desarrollaremos a detalle cada una de estas etapas.

Boda Gitana: Noviazgo y compromiso

En la actualidad, la modernidad acostumbra a dos personas conocerse, salir, tomarse de la mano, besarse e incluso dormir y convivir para estar seguros antes de iniciar una familia. En la cultura gitana la historia totalmente diferente, quizás un tanto romántica para algunos, para otros anticuada, pero igualmente acertado.

Cuentan con un paso a paso de costumbres muy formales que involucra a los familiares de cada uno. Cuando un joven y una joven gitanos se conocen y atraen entre sí, comienza un extenso proceso de presentación, se conocen de manera informal, sus gestos, risas, tonos de voz, humor, entre otros hasta que el chico decide proponer citas. A partir de este momento inicia lo que denominan el pedimiento gitano.

Según la tradición, los jóvenes deben informar a sus padres que quieren estar juntos, así ambas familias comienzan a organizar una celebración para anunciar a toda su comunidad la unión de los novios.

Boda Gitana: Ceremonia

Con el pedimiento gitano comenzamos a desglosar la extravagancia de su cultura, quienes toman tan en serio este paso que marca tan solo el inicio de una relación como el mismo momento de las nupcias, porque según sus creencias, los jóvenes deben casarse con la única persona con quienes hayan mantenido un noviazgo.

Por parte de la novia, esta debe escoger ropa de colores intensos y brillantes, con adornos llamativos, como perlas y piedreria en general. En el caso del novio es similar, comúnmente las familias se ponen de acuerdo para arreglar que el traje de él combine a la perfección con lo que ella usará durante la ceremonia.

También cada uno cumple con obligaciones específicas para la ceremonia. La novia junto a su familia deben encargarse de los preparativos generales, mientras que el novio y su familia, de todo lo concerniente al lugar donde se oficiará: organización de las mesas, sillas, decoración, centros de mesas, etc.).

Una vez todo listo, el novio se encamina hacia la casa de la novia y allí esperan la venda de los gitanos mayores para comenzar el tan esperado compromiso. Citan En la calle [de la novia] vive una rosa muy hermosa, y en la calle [del novio] vive un clavel, y preguntan a cada uno si quiere al otro, y si aceptan inicia la celebración y preparación de la próxima boda.

Boda Gitana: Por todo lo alto

Como para todos, el matrimonio es la máxima expresión de amor, y los gitanos lo saben muy bien, por eso preparan con mucha parsimonia la ceremonia y no escatiman en gastos para que cada detalle sea perfecto.

La novia suele usar dos vestidos, uno rosa representando su feminidad, y otro blanco, como símbolo de pureza; este debe ser despampanante, lleno de piedrería y con un diseño único.

Lo segundo más importante para la novia es la corona que usará ese día como símbolo de única vez en la vida que se casará, y según la tradición así debe ser.

Fuera de la convención social, los gitanos no se casan según religiones corrientes, sin embargo, hay familias gitanas católicas y evangélicas que optan por realizar el acto en sus respectivas iglesias. Lo mismo sucede con el matrimonio civil, que para ellos no representa una ley, pero la respetan, y en algunos casos actuales la practican.

Boda Gitana: El Yeli

Regresamos a la extravagancia. Ahora, en el festín, es cuando inicia la ceremonia gitana tradicional. En esta costumbre, el novio debe cargar  a la novia y pasearse entre las mesas de los invitados, quienes depositarán dinero, a su vez, otras mujeres van detrás de ellos, entregando claveles a quienes regalaron.

A continuación, las mujeres se reúnen en privado para realizarle a la novia la prueba del pañuelo y comprobar su virginidad, que es muy tomada en serio para los gitanos, de lo contrario no podrá contraer nupcias.

En esta costumbre, una mujer mayor, llamada ajuntaora penetra ligeramente un pañuelo en la vagina de la mujer, cuyo cuerpo es previamente cubierto por rosas y claveles; si es virgen, este saldrá manchado por la ruptura del himen.

Luego las mujeres salen a mostrar el pañuelo manchado a todos los invitados, y los hombres rompen sus camisas en señal de aprobación. Este es un momento de mucho orgullo para ambas familias, y de emoción para las gitanas quienes suelen guardar el pañuelo durante toda su vida.

Así inicia finalmente la celebración de la unión, donde los invitados cargan a los novios sobres sus hombros danzando y cantando, y les lanzan algunos frutos secos en muestra de euforia. Así mismo, la novia cambia su vestido por uno no mucho más cómodo, sino aún más extravagante.

Las celebraciones de bodas gitanas duran días, entre cantos y la alegría que expresan desde su interior. Son momentos intensamente emotivos para ellos que rara vez tienen la oportunidad de vivir sus arraigadas tradiciones más que en este tipo de fiestas familiares.

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